martes, 9 de abril de 2013

De Tradiciones

No soy el mejor ejemplo del catolicismo. De hecho, le tengo un poquito de asco a la iglesia, y todo lo que la rodea. Supongo que a medida que uno va cumpliendo años, deja de creer en muchas cosas. En los Reyes Magos, en el Ratoncito Pérez, en el Coco...y en la iglesia. También en la católica.
Viendo el telediario y las docenas de casos de pederastia demostrados, pero casi siempre suavizados, a uno de viene a la cabeza aquel mandamiento que una vez me tuve que aprender por narices, que decía algo así como "No cometerás actos impuros".
Claro, claro...
Luego ves como un montón de etíopes esqueléticos medio comidos por las moscas a las que ya no prestan demasiada atención, contrasta con imágenes donde el Papa y todo su contubernio visten unas prendas que al cambio servirían para dar de comer a medio África: Seda de la mejor calidad, cordones y accesorios tallados a mano en oro venidos de todas las partes del planeta, medidas de seguridad humanas y técnicas que acarrean un coste desenfrenado...amén de todo aquello por lo que no pagan (exenciones de todo tipo de impuesto como el IVA, el IBI o el de sucesiones, o el mantenimiento de iglesias, ermitas  catedrales, abadías  conventos, y todo tipo de construcciones que, por otro lado, tienen un uso publico altamente restringido.
Por otro lado tienen una cantidad de ingresos tal, que nadie es capaz a ciencia cierta de llevar una contabilidad exacta pues,  ademas de las subvenciones multimillonarias con las que cada año los diferentes gobiernos de todo el mundo les llenan las arcas, el dinero en efectivo de sus fieles, bodas, bautizos, comuniones, confirmaciones, funerales, aniversarios...es de un goteo continuo a lo largo de los siglos.
Pagamos a la iglesia marquemos o no la famosa "X" en la declaración de la renta, algo que no todo el mundo sabe, pues, aunque no se señale esa casilla, el estado les dará anualmente una enorme subvención (este 2013 nada menos que diez mil millones de euros. Justo lo que se recortó en sanidad. Aunque después un cura con cáncer acuda al sistema nacional de salud en vez de rezar. Mucha fe no deben de tener en su Dios...

La iglesia cuenta con sus propios notarios, registradores de la propiedad, abogados, agencias inmobiliarias, bancos, centros médicos, escuelas, con sus correspondientes subvenciones y exenciones, claro...y un enorme ejercito de funcionarios repartidos hasta donde alcanza la vista...y un poco más allá. La legislación se realiza teniendo en cuenta solo a la iglesia católica. Las demás iglesias...no cuentan. Personalmente creo que a la hora de legislar, no se debería de tener en cuenta a ninguna iglesia.

Encima, se pasan el día diciendo que todo el que no sea creyente irá directamente al infierno donde pasará toda la eternidad entre terribles sufrimientos y estertores de dolor. Pero ojo, que los que si creen y pagan y se someten voluntariamente, deberán de seguir unas normas de una rigidez tal, que sobre la tierra se pasaran media vida confesándose, fustigándose física o emocionalmente, reprimiéndose  y pagando por sus pecadillos. Y ni aún así se les asegura una vida eterna.

Aun así, los lugares de culto hacen que algo dentro de nosotros haga un "clic". Aunque no lo admitamos luego en voz alta. No voy a entrar en los motivos. Quizás será por la grandiosidad o solemnidad de las construcciones, por las escasez de las visitas a este tipo de lugares, por la sugestión...

   ....o quizás no.