jueves, 30 de junio de 2016

Por fin, álbumes de calidad

EL otro día navegando por Facebook me topé con una publicidad que me invitaba a probar by de face (sin -book), la impresión en un álbum Fotográfico de Saal Digital.
E hice clic.
Seguí las instrucciones; solicité mi cupón de descuento de 40 euros, -suficiente para elegir entre la amplia gama de álbumes digitales-, descargué el programa de diseño para maquetar el álbum e hice el pedido -insisto-, gratuito.

El proceso es similar al de otras empresas de impresión fotográfica, aunque hay una gran diferencia:
El software de diseño te permite hacer casi cualquier cosa.
Por supuesto, tiene una amplia colección de presets o plantillas para hacerlo todo mas rápido, pero si eres de esos maniáticos de la personalización, puedes hacerlo todo de forma manual. Todo:
Ademas de los acabados opcionales como la imitación de piel en varios colores o el acolchado para las tapas, un estuche/caja para guardar el álbum, brillo/mate, etc,etc, el diseño en sí mismo, te permite detalles como la maquetación por capas (al estilo photoshop), inclusión y modificación de imágenes pre diseñadas, el fondo, el texto, pre visualización, advertencias de calidad de archivo, margenes de impresión...
Es decir, puedes hacerlo de forma sencilla sin conocimientos de ningún tipo ayudado por las plantillas o a través de los menús intuitivos, o de forma artesanal.

Otras veces había hecho algún álbum, pero todos adolecen de los mismos males:
La calidad del papel es la justa, la calidad de impresión, sobre todo en lo referente a os negros es deficiente, casi siempre tirando a gris, el ajuste automático que aunque no lo selecciones, termina por convertir una elaborada edición basada en perfiles de impresión, en un cromo de mal gusto, la saturación de los colores primarios es exagerada y en las mezclas es un popurri...
Y al terminar, una vez realizado el pedido, al correo te envían confirmación de pago y un link para poder ver online el trabajo y compartirlo con cualquiera.

Saal Digital prometía un mundo de luces y sombras nunca antes visto, pero -he de ser sincero-, realmente no tenia unas expectativas muy altas.

No os podéis imaginar la sorpresa que me he llevado.

De entrada, tenia el álbum en casa en tan solo 5 días. Grata sorpresa pues otras empresas nos tienen acostumbrados a, como poco diez o doce días.


Me llegó en un perfecto embalaje de cartón rígido, donde se encontraba un sobre de un material poroso, que a su vez contenía un plástico sellado, en cuyo interior se encontraba el ´álbum, evitando de esta forma, marcas de cualquier tipo.
Y al abrirlo, casi lloro:
La impresión es lo mas parecido a la perfección que había visto. Negros de verdad. Degradados perfectos. Armonía en papel.
Las tapas rígidas con un acabado magnifico, lejos de esos cartones que al cabo de 3 meses acaban hinchándose o deformándose. Los márgenes de impresión precisos, respetando el diseño del programa. Los cantos y aristas firmes. El gramaje de las hojas da la sensación de calidad, al contrario de uno de esos álbumes que todos hemos tenido en la mano alguna vez. Es papel fotográfico encuadernado con un tacto increíble.

No me pude resistir y tuve que pasar el álbum por el cuentahilos (esa “lupa” que permite aumentar pequeños detalles de impresión para ver la perfección o no del pixelado). No tengo palabras.
Simplemente magnífico.

Mi trabajo estaba realizado íntegramente en blanco y negro -salvo por mi firma donde aparecen los logos de las redes sociales en las tapas, por lo tanto no puedo puedo dar mi opinión en o tocante al color, pero tengo muy claro, a la vista de los resultados en blanco y negro, que la siguiente impresión en color será en Saal Digital.

En definitiva, si quereis calidad, esta es una buena opción. Quizás la mejor.


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